Acero inoxidable, hierro fundido o antiadherente: diferencias reales en cocina

Cada material resuelve un problema distinto en cocina, y la confusión habitual es pensar que uno sustituye siempre a los otros. En una cocina profesional conviven los tres, cada uno para su tarea.
El acero inoxidable rinde mejor cuando necesitas sellar proteína a fuego alto y buscas que la sartén dure años sin perder rendimiento. El hierro fundido retiene calor de forma extrema y es ideal para cocciones largas o para dar un golpe de calor muy estable, aunque pesa más y necesita mantenimiento (curado). El antiadherente facilita huevos, pescados delicados o crepes, pero se degrada con el tiempo y no soporta bien temperaturas muy altas ni utensilios metálicos.
La pregunta no es cuál es “el mejor”, sino para qué lo vas a usar la mayoría de las veces.